Suele decirse que cuando los años peinan canas se ingresa en una de las etapas más tranquilas de la vida. Tal vez siga siendo así en algún sentido, pero los tiempos han cambiado. La vida activa se ha extendido al punto que se habla no de viejos, sino de adultos mayores a partir de los 65 años porque siguen de una manera u otra trabajando o realizando otras actividades. Ayer, se celebró el Día Mundial de la Salud, fecha que conmemora el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), creada en 1948.

El tema del Día Mundial de la Salud para este año es el envejecimiento y la salud, y el lema "La buena salud añade vida a los años". Según se indica en la página web del organismo internacional, se trata de mostrar cómo gozar de buena salud durante toda la vida puede ayudarnos en la vejez a tener una vida plena y productiva, y a desempeñar un papel activo en la familia y en la sociedad. "El envejecimiento nos afecta a todos, jóvenes o viejos, hombres o mujeres, ricos o pobres, con independencia de dónde vivamos", se indica.

Se estima que en 2050, se habrá duplicado el número de personas de 60 años de edad y más, alcanzando el 22%, cuando en 2006 era del 11%. Se calcula que en ese año habrá en el planeta 395 millones de personas de 80 años, cuatro veces más de lo que hay en la actualidad y por primera vez en la historia, habrá más personas mayores que niños (de 0 a 14 años) en la población. La OMS señala que la mayoría de las personas mayores vive en países de ingresos bajos o medianos y en 2050, ese porcentaje ascenderá al 80%.

De acuerdo con los datos del Censo 2010, los adultos mayores registrados en la Argentina son 5.725.838. La expectativa de vida es de 76 años y las mujeres viven, como promedio, de seis a ocho años más que los hombres.

En Tucumán, según una investigación de dos especialistas, la franja mayor de 60 años experimentará un incremento: del 11.5% actual pasará al 13% en 2015. Entre las principales causas, se indica una caída constante de la tasa de fecundidad, es decir, las familias tienen cada vez menos hijos; las migraciones que expulsan a los jóvenes de determinadas regiones porque buscan trabajo en otra parte. Por otro lado, se ha reducido la tasa de mortalidad de este grupo, o sea que los tucumanos viven cada vez más años. En opinión de un gerontólogo y catedrático de la Facultad de Medicina de la UNT, la OMS pide a los gobiernos que promuevan políticas y actividades destinadas a prolongar y mejorar la larga vida. "Mientras tanto, en Tucumán, el Estado desconoce el beneficio del 82% móvil para los jubilados... Nuestras poblaciones están envejeciendo en la marginalidad, sin posibilidades de progreso", dijo.

El 74% de los jubilados argentinos cobra el haber mínimo de $1.687, mientras la Canasta Básica Total que mide la línea de pobreza para una familia tipo se ubicó en febrero pasado en $1.437,90, según el Indec. Tucumán debería prepararse con anticipación para brindar una mejor cobertura de salud a esta franja en crecimiento. Debería pensarse también en la apertura de centros de recreación, similares al EPAM de la UNT, que les ha permitido a cientos de personas que han quedado solas o marginadas del mercado laboral, construir nuevos lazos de afecto, de comunicación, de participación, de intercambio de vivencias, que han potenciado sus virtudes humanas y mejorado sus calidades de vida.